jueves, 23 de febrero de 2012

Primeras Grabaciones Peruanas

ROGELIO SOTO GONZALES
Cuando hablamos de los inicios de la industria fonográfica en el Perú, invariablemente tenemos que referirnos a Rogelio. Se sabe que nació en Iquique, Tarapacá  en 1876. El puerto de Iquique fue peruano hasta 1883 en que al firmarse el tratado de Ancón, dando por finalizada la Guerra Perú-Chile, esta pasa a formar parte del territorio Chileno oficialmente.
Llegó a Lima a fines del siglo pasado. Se dedicó a la profesión de “Gravador” (sic) a principio del siglo XX. Para 1903 ya se encontraba haciendo grabaciones en cilindro, actividad a la que se dedicó casi el resto de su existencia, paralelo a otros oficios u ocupaciones. Había montado su establecimiento a la subida del Puente de Piedra. Rogelio poseía un reproductor de cilindros que a su vez grababa sonidos, ya que alrededor de 1880 a 1890 las maquinas reproductoras de cilindro se solían vender con accesorios para grabar. Según Niko Cisneros estos aparatos llegaron al Perú en 1896. Los primeros fonógrafos correspondían al tipo de discos de cilindro, con auriculares. Reproducía el sonido y la voz humana por medio de un micro, el que a su vez llevaba una aguja de acero. Los discos o “Tubos” como se les llamaba popularmente, estaban compuestos de cera ligeramente blanda que se desgastaba tras una docena de reproducciones. En las grandes casas disqueras cuando el cilindro se desgastaba podían ser devueltos para ser pulidos y volverlos a utilizar nuevamente. Algunos tipos de cilindro, previa pulida,  podían volverse a grabar.
Al inicio de la industria fonografía, los cilindros eran de distintas dimensiones. A finales de 1890 la Edison Records y la Columbia Phonograph decidieron estandarizar el tamaño de los mismos a unos 10 cm de largo y 5,7 cm de diámetro y que tenían capacidad de 2 minutos promedio. Seguidamente las demás casas disqueras hicieron lo mismo. Con el tiempo se mejoró la calidad de los cilindros, endureciendo la cera para hacerlas más resistentes y hacerlas durar más de 100 reproducciones.
En 1902, Edison Records lanzó una línea de cilindros mejorados con cera dura, denominados "Edison Gold Moulded Records".
Para 1906, la empresa Indestructible Record Company empezó a vender masivamente cilindros hechos de celuloide, uno de los primeros plásticos duros, que no se rompía si se caía y se podía reproducir miles de veces sin que se desgastara. Este material no flexible no se podía pulir y reutilizar como los cilindros de cera, pero tenía la ventaja de ser una grabación casi permanente. Podría decirse que estos cilindros "Indestructibles" son el medio más perdurable de grabación de sonido desarrollado en toda la era del audio analógico, antes de la introducción del audio digital; pueden soportar muchas más reproducciones que otros soportes posteriores como el disco de vinilo o la cinta magnética. Esta tecnología superior fue adquirida por la empresa Columbia Phonograph Company. Más tarde, la compañía de Edison desarrolló su propio tipo de cilindro de larga duración, que consistía en un tipo de plástico llamado Amberol alrededor de un núcleo de escayola (yeso), el cual se denominaba Cilindro de Amberol. Aproximadamente al mismo tiempo, Edison introdujo los cilindros de 4 minutos, que tenían el doble de tiempo de reproducción que los viejos cilindros estándar, lo que se consiguió simplemente disminuyendo el tamaño de los surcos y espaciándolos con la mitad de distancia en la espiral que rodeaba al cilindro. La mayoría (pero no todos) los cilindros de Amberol son de la variedad de cuatro minutos. Los fonógrafos de Edison para reproducir estos cilindros mejorados se llamaban Amberolas.


Regresando a Rogelio, realizó grabaciones, como dijimos, desde 1903 aproximadamente, en cilindros que probablemente regrabó.
A la llegada de Montes y Manrique de Nueva York, Rogelio les hizo un contrato para grabarlos. Se dice que llegaron a realizar 300 grabaciones más o menos, pero debemos aclarar que estos 300 cilindros no eran de diferentes canciones ya que el sistema que poseía Rogelio no le permitía hacer copias sino grabar todos ¡uno por uno!, es decir que si quería tener 30 o 40 copias del vals “Arica” del  dúo Montes y Manrique tenía que hacerlo toma por toma.  Según el diario “La Crónica” en su edición del martes 27 de diciembre de 1966, en la pagina 18 refiere que: “aquí también grabaron discos, pero aquellos cilíndricos y de cera, los cuales tenían que ser escuchados mediante mangueritas que legaban hasta el oído”.
El sistema de los cilindros fue beneficioso para todos, ya que los discos Columbia llegaron en febrero de 1912 hacia adelante y los cilindros grabados en Lima ya estaban circulando, con Rogelio cobrando 2 centavos por escucharlos (siendo un buen negocio, ya que le podía dar de 2,5 a 3 soles diariamente, siendo para entonces bastante dinero), otras personas que se dedicaban al mismo oficio o las ventas que realizaba Soto de sus cilindros.


Ahora, el sistema de audífonos del fonógrafo que utilizaba Soto consistía en la conexión que tenían estos tubitos o mangueritas con este aparato. El sistema se ideó por accidente, ya que Edison pensó inicialmente que el fonógrafo podía ser utilizado para dictado en las oficinas. De inicio tuvo éxito y se volvió beneficioso rápidamente. Pero el éxito duró poco, ya que los taquígrafos de la época se encontraban furiosos, ya que fueron amenazados de despido a manos del nuevo dispositivo. En vista de esto, los taquígrafos tomaron como medida romper las maquinas para salvaguardar sus puestos de trabajo. Columbia se vio obligado a retirar una serie de maquinas dañadas y el costo de hacerlo casi hundió a la compañía. Edison buscó formas alternativas de hacer dinero con los fonógrafos, pero la empresa parecía condenada al fracaso.
Fred Gaisberg, que había sido empleado de Edison y en los primeros meses de la Columbia en 1899, pensó, al ver la curiosidad de las personas alrededor de un fonógrafo, de equipar las mismas con 10 tubos, a través de la cual pasaría el sonido. Primero sería alquilado como prueba. Era ridículo, en el extremo, ver a 10 personas con los “audífonos” en torno al fonógrafo, cada uno con un tubo, sonriendo y riéndose de lo que escucha. 5 centavos se obtuvo de cada oyente por lo que el empresario puede permitirse el lujo de pagar 2 o 3 dólares por un cilindro para alquilar.



Como dijimos Soto no fue el único que se dedicó a esta labor. Volviendo a Niko Cisneros, cuenta de que en la década de los 50’s alrededor del Mercado Central, en la Calle de Santo Tomas, entre los puestos de venta de hortalizas o flanqueado por tableros de turrón para expendio tuvo ocasión de escuchar varios discos cilindro, ya muy gastados de música criolla, trozos de zarzuelas,  de ópera y de diálogos humorísticos con sabor local extraídos del sainete costumbrista.
Antes y después de esta década este sistema de alquiler de fonógrafos de cilindro para oír emigró al interior, a Arequipa, Huancayo, Cerro de Pasco, etc. Ya que en lima ya hacía mucho que había caído en desuso.
Paralelamente a esto Rogelio hacía dúo con José S. Cobian, realizando 5 grabaciones para la Víctor el 8 de Setiembre de 1913, todas ellas referidas a la guerra con Chile:
  • Asalto de Arica.
  • Batalla de San Francisco.
  • Triunfo del General Cáceres en Tarapacá.
  • Batalla de San Juan.

Todas con cornetas, con descripción: “Escenas dramáticas”
Para 1917 se unió a Modesto Marini y grabaron 3 temas el 7 de setiembre:
  • Batalla de Huamachuco.
  • Batalla de Tarapacá.
  • Batalla de Miraflores.

También “escenas dramáticas” y como decía en las anotaciones de los técnicos de la Víctor: “Asistida por hombres que golpean a las latas de querosene y gritando”
El mismo día graba una “Pieza Imitativa” junto con Alfredo Catter y Carlos Gamarra:
  • Escándalo en el Eléctrico.
No sabemos si las Hermanas Eva y Lucía Soto Gonzales que realizaron 7 grabaciones el 5 de setiembre de 1917 tengan relación con Rogelio, pero en definitiva no tiene relación con los “Hermanos Soto” que realizaron 26 grabaciones en Arequipa el 7 de agosto de 1917.
Hemos escuchado 4 piezas de Rogelio y en ellas su intervención es hablada. En “Escándalo en el Eléctrico” con intermedios cantados, estos son hechos por Gamarra y Catter que ya habían grabado entre el 22  y 25 de agosto 6 temas también para Víctor.
 
Repuesta del Bolognesi.

Respuesta de Bolgnesi - Dúo Soto-Cobian



Gino Curioso Solis
gcurioso1974@hotmail.com

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