Publicación aparecida el 13 de enero de 1928. Visita de la "Sonora Matancera" en pleno al "Diario de la Marina".
En ella hay datos interesantes. Un Son dedicado al diario. Tambien señala que "Pisan por primera vez La Habana".
Se debe tener en cuenta que el dia 30 de enero los Yumurinos realizan lo que serian sus primeras grabaciones en La Habana para la Victor. Es decir llegaron bajo contrato para realizar grabaciones y establecieron su residencia en la capital Cubana.
Otro hecho llamativo es el nombre de sus integrantes, ya que se dan muchos nombres y conformaciones. En ella vemos el nombre de Ramiro Sanchez el timbalero (siempre se le conoció como Ismael) el popular "Jimagua" (gemelo).
En aquella epoca al contrabajista Pablo Vasquez usaba el apellido "Govin". Desconocemos los motivos. Tal vez el maestro Javier Vasquez nos saque de la duda.
Valioso e historico documento de los primeros años del decano de los conjuntos latinoamericanos, para muchos el mas grande: "La Sonora Matancera".
Cuerpo Directivo de la Agrupacion Artistico Musical "Sonora Matancera". Dicha agrupacion musical, con domicilio real en La Habana, Calle Puerta Cerrada, N° 41, tenia por objetivo "Difundir por todo el territorio nacional, canciones y piezas musicales de todas clases genuinamente Cubanas".
Esta Sociedad se componia de: ° Socios Fundadores. ° Socios Protectores. ° Socios Transeuntes y ° Socios de Honor.
Cada quien con una funcion derterminada y que explicaremos en su momento.
En la lista presentada aqui vemos nombres de alguno de los integrantes y de personas que sin ser integrante titular se la agrupacion ejercia una funcion dentro de la Sociedad.
La foto pertenece al 21 de noviembre de 1932 y en ella vemos nombres conocidos y tambien nombres que causa sorpresa ver ahi.
Por ejemplo vemos que como tesorero figura Juan Bautista Llopis que habia regresado a la Sonora .
El Vocal era Pablo Govin (aun no usaba el apellido con que lo conociamos posteriormente: Vasquez), y como vocal vemos a "José de la Rosa Chavez" a quien siempre conociamos como Jose Rosario Chavez, el popular "Manteca". Vemos que en este acta de caracter legal esta su verdadero apellido "De la Rosa". Asi lo vemos en otros documentos legales de los 30s, 40s y 50s (a rectificar entonces).
NOTA: el presente documento y otros que iremos publicando progresivamente se lo debemos a la gentil cortesia del Dr Ricardo Roberto Oropesa Fernandez quien lo obtuvo del "Archivo General de la Republica de Cuba" y a quien agradecemos sobremanera.
Acontecimiento sensacional. La estupenda cantante Mamie Robinson, conocida como Mamie Smith la “Primera Dama del Blues” llega a La Habana. A fines de abril de 1932 se calentaba el ambiente musical Habanero con las actuaciones por radio de esta estupenda artista. Su debut se produce en el "Teatro Encanto" el 3 de mayo de 1932.
Para estas actuaciones se acompañó de la "Orquesta Encanto" (que era la orquesta del Teatro y que era la misma Orquesta de los Hermanos Lebatard y antecesora de la Lecuona Cuban Boys), en un espectaculo llamado "The Havana Blackbirds".
El espectaculo fue apoteosico. Llenos totales los dias que se presentó en el "Encanto".
En una entrevista en La Habana, Mamie señalaba el aspecto racial que conectaba la musica americana con la musica Cubana: "El fondo racial no puede negarse. Pero mientras en nuestros "Spirituals" predomina la nota sentimental, en la musica Cubana prevalece el frenesi rítmico".
Ya se habia prersentado en Londres (nada menos que en mismo Palacio Real) y en Paris. Ahora tocaba La Habana.
Para ese entonces era una verdadera estrella, figura del sello "Okeh Records", habiendo sido su mayor exito el tema “Crazy Blues”, (grabada el 10 de agosto de 1929), un mes despues de su lanzamiento, ya había alcanzado 75,000 placas vendidas. Todo un record !!!!
Luego del escandalo que supuso las actuaciones de Mamie Smith en La Habana, ofrece una presentacion de despedida el dia 09 de mayo en el mismo Teatro Encanto.
Es asi el paso casi olvidado de una de las grandes del Blues y del Jazz de todos los tiempos. Lastima que no se presentara en otras ciudades de latinoamerica. Es sin duda un acontecimiento que no debe olvidarse.
Un dia como hoy el día jueves 19 de junio de 1958 salió publicado en el diario "El Comercio" en la sección "Peña del Criollismo" de la pluma de J. Estuardo León una nota donde señalaba que "El Carreta" Jorge Perez iba a representar a nuestro bardo criollo Felipe Pinglo Alva en la Radio-Novela llamada como el titulo de nuestro post.
En ella se mencionaba que se emitiria "desde mañana viernes" 20 de junio a las 9:05 pm.
En conversaciones con el maestro Manuel Acosta Ojeda nos mencionaba que ese programa se emitió en las ondas de Radio Nacional, y que se llego a grabar en cintas de audio que según todo indica fueron destruidas. Mucho de ese patrimonio fue destruido como bien lo señalara alguna vez la gran Chalena Vasquez.
Asi mismo en este articulo de diario también hay una queja del autor donde señala que no se incluye en la misma a Jesús Vasquez quien fuera una de las que mas grabo el repertorio del maestro.
Esto como un aparte del post publicado el dia de hoy 19 de junio por el investigador Dario Mejia.
Cuando se habla de los orígenes del Rock and Roll se habla de los años 50s, sin duda fue la epoca donde surgieron músicos verdaderamente exponentes y fundadores de este genero.
En una ocasión hablando de ello con algunos conocedores del genero señalaban algunos de los llamados "Riff's" de Rock antecedentes en los años 40' y alguno que otro mencionaba alguno anterior.
Sin embargo existe una grabación de 1927 que contiene un 'Riff' característico de ese genero y que es parte fundamental de ella.
El 11 de mayo de 1927 en plena sesión de grabación de los legendarios "Hot Seven" (una ampliación de los Hot Five) realizó una histórica grabación. La añadidura de 2 músicos: Baby Dodds (batería) y Pete Briggs (Tuba) que como señalamos era la ampliación de los Hot Five que fundara en 1924 el gran Louis Armstrong.
Ese día se realizó 3 grabaciones. La 2da fue esta histórica: "Weary Blues". En esta grabación el Tuba Pete Briggs realiza lo que constituiría el PRIMER RIFF de Rock and Roll de la historia y que quedo registrado en una grabación. A lo mejor exista una anterior. Por lo menos no la conocemos.
Son 9 notas que abarcan este característico sonido que se difundiera masivamente después.
Los Hot Seven presentes ese día de grabación fueron:
Louis Armstrong (Trompeta)
John Thomas (Trombon reemplazo de Kid Ory)
Johnny Dodds (Clarinete)
Lily Hardin Armstrong (Piano)
Johnny St. Cyr(Banjo, Guitarra)
Pete Briggs (Tuba)
Baby Dodds (Batería. Hermano de Johnny).
Para los interesados en el tema, es necesario oírlo y sacar una conclusión.
Hace algunos años, oyendo unos Lps de la muy famosa agrupación cubana “Irakere” nos encontramos con una canción con una melodía que nos sonaba familiar. Nos dejó pensando aquella melodía, sin embargo más allá de la curiosidad inicial esta se fue disipando por cuestiones de olvido y tiempo. Sin embargo una persona ligada al medio musical nos hizo la consulta respectiva sobre este asunto.
Revisando la discografía nos abocamos a relatar este fenómeno que como veremos se debe a una cuestión de apropiación y acto indebido de registrar un tema como propio, desconociendo la autoría.
En 1983 la banda Cubana “Irakére” grabó para el sello “Areito” en los estudios de la “EGREM” ubicada en San Miguel 410 entre lealtad y campanario, Centro Habana en la Ciudad de La Habana el disco “Calzada Del Cerro”.
En dicha producción, en el Lado “A” en el Track 3° viene un tema llamado “El Tata” (por cierto, conocido también como “El Cimarrón”:
Tema: El Tata. Género: Son Batá. Autor: Chucho Valdés.
Dicho tema trae el famoso estribillo de: “Saca las manos, Saca los pies Y Saca la cabeza si no te quieres perder”.
El cual se repite hasta el cansancio.
Este tema fue sin duda uno de los platos fuertes de esta producción, interpretado por el percusionista Oscar Valdés (sobrino de Alfredito y Vicentico Valdés).
Hasta ahí todo bien. El asunto es que la universalidad de Irakére es tal que no solo conquisto los EE.UU viniendo de un país comunista como Cuba, sino el nuestro.
Cuando salió a la palestra en versiones grabadas por Julie Freundt o Eva Ayllon corrió como reguero de pólvora. Dicho tema aquí se grabó como “Saca las manos” y de la autoría de un señor llamado Juan Miguel Chumbiauca Sotelo, conocido como el “Cholo” Chumbiauca.
Revisando los registros de APDAYC vemos que el Sr Chumbiauca solo tiene registrado 3 temas de su autoría. Uno de ellos es “Saca las manos”. La página web de APDAYC no consigna fecha de registro, que seguro debe tener en los archivos físicos.
En el artículo “APDAYC brindó reconocimiento al Cholo Chumbiauca” (cita: https://diariocorreo.pe/…/apdayc-brindo-reconocimiento-al-…/), señala lo siguiente: “Recuerda que en 1991, cuando dictaba clases de danzas afroperuanas con el grupo Yoruba Agüe, recogió algunas de sus frases que entre gritos le decía a sus alumnos: "saquen las manos, saquen los pies y saquen la cabeza si no las quieren perder". Todo ello con el fin de que sus muchachitos dieron lo mejor de sí a la hora de bailar”.
En el Blog “Punto y Aparte”, en el artículo “un gran compositor Chinchano, el Cholo Chumbiauca” (cita: http://blogs-angela.blogspot.com/…/un-gran-compositor-chinc…) de palabras del mismo Chumbiauca señala: “Saca las manos, saca los pies; cuyo verdadero nombre es "La lección", éste tema surgió en la plaza de armas, a raíz de una niña que estaba aprendiendo a bailar festejo, y que le comenzaban a corregir la posición de las manos, de los pies y de la cabeza; otra de sus inspiraciones también fue la Beatita Melchorita”.
Como vemos no hay mucha concordancia entre ambas declaraciones que dio el mismo Sr Chumbiauca. En todo caso rescatamos la fecha: 1991.
Para ese entonces “El Tata” ya tenía varios años de grabado. En 1986 vino Irakére al Peru en el ya histórico evento que significó el SICLA. Por cuestiones cronológicas no estuvimos en el evento. Quién sabe si en una de sus actuaciones los Irakére lo hayan interpretado y de ahí lo haya tomado el sr Chumbiauca, ya que a todas luces es un plagio descarado.
El disco con su autoría, se vendió (y se sigue vendiendo) como pan caliente, amén de las posibles descargas en formato digital. Lo cierto es que le significa ingresos económicos al sr chumbiauca, en desmedro de su verdadero autor: el Cubano CHUCHO VALDES.
Cuando oímos y nos gusta una melodía esperamos que esta tenga buenos instrumentistas. Si es cantada esperamos que la voz nos suene agradable. Es decir, que nos alimente los sentidos. Que se constituya en deleite y se disfrute cuando accedemos a ellos. Sin embargo sabemos de un caso donde sucede todo a la inversa y el resultado es igual de agradable: El Sexteto Habanero.
El viejo Habanero, el decano de los sextetos soneros en Cuba fue uno de los preferidos por la juventud Cubana en los años 20s. No tenía rival, cosa que cambio con la irrupción del Sexteto Nacional en el ambiente musical Cubano en 1927 en la cual se disputaban las preferencias del público.
El Sexteto Habanero (o simplemente El Habanero como los conocían todos) se fundó en 1920 y desde sus primera grabaciones en 1925 arrebataron la isla con sus sones. Cristóbal Díaz Ayala los grafica muy bien: “Maravillosos desde el punto de vista rítmico pero un plato un poco fuerte de digerir en las voces”. Agregaríamos nosotros que además de las voces, los instrumentistas no eran mayor cosa. En aquellos años había mejores treseros que Carlos Godínez. Alfredo Boloña“El Jorobado” sin ser gran tresero tocaba mejor que Godínez. Las introducciones que Boloña hacia se diferenciaban mucho de las que hacía en el Habanero Carlos Godínez. Pero Boloña llevaba a su Sexteto con su tres. En el “Sexteto Occidente”, su tresero Julio Torres Biart tenía un tres modificado que hacia las delicias en sus introducciones; muy elaboradas o muy cortas, pero los puentes que hacia entre la primera parte y el montuno eran únicos. Arsenio Rodríguez que era admirador del Sexteto Habanero pudo acceder a los ensayos de estos con la venia de Godínez. Luego que lo oyera en directo no se impresionó mayormente con el estilo de Godínez que además era cantante del Sexteto. El contrabajista era Gerardo Martínez“El Príncipe”. Lo suyo era demasiado monótono. Por lo general eran sus tres notas de base y listo. Se acabó el contrabajo ahí. Tal vez emulando la limitación técnica que poseía la Marimbula que era antecesor del contrabajo en los Sextetos en el Son primitivo. Cosa que no sucedía con Octavio Rivero“Tabito” del Sexteto Boloña. Un verdadero innovador con sus toques de contrabajo. “El Príncipe” también era cantante del Sexteto. El maraquero era Felipe Nery Cabrera. Hombre de recorrido en el ambiente musical cubano y antiguo miembro de “Los Apaches”. También era cantante y voz prima del coro. Los tres mencionados, a nuestro juicio no eran buenos cantantes. Las limitaciones técnicas de los discos nos ofrecen una percepción algo limitada de la voz humana pero finalmente era lo que mejor se impregnaba en la placa discográfica. Suponemos que ellos eran conscientes de sus limitaciones vocales que los llevó a integrar a verdaderos cantantes soneros. El primero de ellos fue el gran Abelardo Barroso que hacía del chofer de ellos hasta que lo oyeron cantar mientras les hacía servicio de taxi. De inmediato lo integraron y ese mismo año (1925) empieza Barroso con las grabaciones. Debido a la poca oportunidad que tenía el pobre Abelardo de ser solista (ya que los números los grababan los antes mencionados como solistas) es que Barroso pasa a formar parte del “Sexteto Boloña” en 1926 donde se destapa como gran sonero. En el Boloña es donde “El Gran Caruso” adquiere vital relevancia. Es el estilo que impuso e imitado por el resto de cantantes hasta el día de hoy. Todos quería tener un Barroso en su sexteto !!!. Lógicamente le salieron muchos imitadores. Para llenar el vacío que dejo Barroso contratan a un cantante llamado Rafael Hernández“El Pitcher” en 1926. No fue solución. Estuvo pocos meses. Después del éxito obtenido en el Boloña, Barroso regresa por pocos meses al Habanero en 1927 donde ya es empleado como verdadero solista. A pesar de saberlo una estrella, los “cantantes” del Habanero se empeñaban en grabar números como solistas. Ese mismo año Barroso se va a fundar el “Sexteto Nacional” de Ignacio Piñeiro. La gran pérdida que le significó al Habanero le sirvió para reclutar otro gran sonero, el Cienfuguero José “Cheo” Jiménez. El estilo sonero de “Cheo” era único, semejante pero no igual al de Barroso fue imitado por grandes como Panchito Riset. Para octubre de 1927 “Cheo” ya estaba grabando con el Habanero donde se le ve activo en las grabaciones hasta diciembre de 1928. Lamentablemente tuvo muy corta vida este gran sonero que falleció cuando viajaba a España con el Septeto Nacional el 2 de julio de 1929. Al igual que paso con Barroso, los cantantes del Habanero seguían cantando como solistas y usaban al excelente sonero que era Jiménez como corista. Un gran desperdicio. En 1930 se integra un trovador; Miguel “Miguelito” García Morales. De voz tenor no era un típico cantante sonero de voz aguda y vibrante. Miguelito era de otra escuela. Desde 1925 hasta 1931 el “Sexteto Habanero” realizó 101 grabaciones para el sello Víctor entre La Habana y New York. Si bien el Habanero no se destacaba por la maestría de sus músicos estables (ya que el bongó, la trompeta y el cantante solista variaban) sonaban maravillosamente juntos. Muestra de ello es que fueron ganadores del “Champion de Son” que se realizó en La Habana en 1925. De ahí su fama fue en alza. En 1930 fueron los elegidos para intervenir en un film Hollywoodense “Hell Harbor” con la bellísima Lupe Vélez y John Holland, constituyéndose en el único sexteto sonero interviniendo en un film americano. Era los preferidos del público bailador de los años 20s. No había Sexteto en Cuba como ellos. Quizá el “Sexteto Boloña” hubiera podido hacerles frente pero lamentablemente se deshizo a su regreso a La Habana luego de hacer grabaciones en New York. A pesar de su reorganización nunca reeditó los éxitos anteriores el gran Sexteto Boloña. Los éxitos en la venta de los discos refleja esa popularidad. Estas eran en promedio de 9 mil por disco. Eran los engreídos del sello “Víctor” que anunciaban pomposamente la venta de sus discos en los diarios y publicaciones de la época. Uno de sus primeros discos grabados (29 octubre de 1925) con el famoso “Loma de Belén” (a la vuelta del disco el Son “Chaparrita”) vendió 6,224 copias. Sin embargo el mes siguiente (2 de noviembre de 1925) grabaron “No Me Desprecies Mujer” (a la vuelta “Maldita Timidez”) que vendió nada menos que 14,365 copias !!!. Supuestamente esta Barroso pero no se le oye. En “No Me Desprecies Mujer” el coro dice “Helo Aquí, Sexteto Habanero, melodioso aquí está” era uno de esos números anunciantes o emblema del Sexteto. Ese mismo año en que se coronaron como los “Champions de Son” donde participaron los más afamados Sextetos de aquel año. Ahí arrasaron con el Son “Tres Lindas Cubanas” de Guillermo Castillo (guitarra y director). Sin embargo ese disco vendió 12,301 copias (a la vuelta estaba “Galán, Galán”). En “Tres Lindas Cubanas”, con Rafael Hernández “El Pitcher” menciona a los integrantes del Sexteto. Además algo de polémica habrá traído eso de “La mujer es como el pan que hay que comerla caliente, si la dejas enfriar ni el diablo le mete el diente”. Sin embargo el disco que más vendieron fue uno grabado el 22 de marzo de 1927 con Abelardo Barroso en la prima; “Aquella Boca” y del otro lado “Oye Miguel, Los Hombres No Lloran” interpretado por el “Grupo Apolo”. Este disco vendió nada menos que 19,078 copias. El claro sentido sexual de la letra tal vez haya jugado en favor del éxito de esta grabación, pero aquello del doble sentido era materia corriente en el repertorio musical cubano. En la inspiración Barroso señala: Ay María, yo te vi bailando, bailando con la puerta abierta Ay Mama si Coco se muere, con quien yo bailare mañana? El estar enamorado, caballero es un martirio, es un hombre desdichado el que siente ese delirio. La mujer es como el viento que tiene varias opiniones, complicadas variaciones, a ratos y por momentos.
Para finalizar debemos remarcar lo dicho por Cristóbal Díaz Ayala y mencionado arriba: “Maravillosos desde el punto de vista rítmico” y es que de verdad lo eran. La sonoridad e identidad que adquirió el Son con el Habanero fue determinante en el desarrollo de este género que vino a culminar con la obra de Ignacio Piñeiro. El gran “Sexteto Habanero” supo vencer sus falencias. Hoy por hoy son considerados como leyendas en ese estilo. Ahí están sus discos para el que quiera disfrutar de ellos.